Vuelvo, de una forma bien dantesca, a lo de antes. Pero hoy, con una sonrisa bien enmarcada entre los labios...como siempre y como nunca.
Un trago, prosigo...
Eché el ancla ayer en tu recuerdo,
sólo para besar tus pies en fuga
muriendo de ternura entre mis venas,
mirando aquel torpe reloj usado,
cual ciego que llora ahogado
por la luz que ve en sus sueños...
Eulalia tan del alma tosca,
hoy busco una flor para tu pelo,
por correr tus bosques olvidados
me pierdo en la eterna
hojarasca de tu ausencia...
Que terrible es el invierno
sin soñar la primavera,
sístole que marca el pulso de la tierra,
fe del alma sentada en la punta del abismo
sueño de aquel que desvaría,
pentagrama del Orfeo de corbata.
Mentira del justo!
flor ausente del árbol de mi anhelo...
copa, vaso, silla...Las damas primero...
Como nunca, eres mi lápiz preñado de versos
de versos tan de medias tintas
tan de nada,
que nunca tuvieron vida
y hoy nacen entre la cínica madrugada
por el aliento que me quitas
por el temblar de mis manos
por tu sombra y tu silueta,
que se copiaron hoy en mis ventanas.
La cuestión de hoy...
tratar de hacer por mi
para soñar contigo...
domingo, 24 de octubre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
"Inventario" de una sola nota.
Palabras más, palabras menos....
Tú, Yo, los demás, el metro
el instante, la vida, la letra
la playa, la cuenta, las botas
los Converse, el lápiz, la nube...
Tú, Yo, el soneto, Pessoa
Vinicius, Sabina, la Flaca, Vallejo
los perros, los pobres, la
calle, la Negra, tus ojos...
Tú, Yo, el cansancio, mi madre
la nutella, la arepa, la pasta
la risa, tu risa, el llanto
tu boca, mi boca, la rabia...
Instante, prosigo...
Tú, Yo, Roma, Milano, Ipanema
Venecia, Caracas, París
Gabriel, Mercedes, Adriana, mi himno
el verso, Mi Techo, tus ojos...
Tú, Yo, la fiesta
kung fu, tu mano, mi mano
los libros, tus miedos, mis miedos
las ganas, tu aroma...
Tú...
Yo...
Digo...
No digo más...
Tú, Yo, los demás, el metro
el instante, la vida, la letra
la playa, la cuenta, las botas
los Converse, el lápiz, la nube...
Tú, Yo, el soneto, Pessoa
Vinicius, Sabina, la Flaca, Vallejo
los perros, los pobres, la
calle, la Negra, tus ojos...
Tú, Yo, el cansancio, mi madre
la nutella, la arepa, la pasta
la risa, tu risa, el llanto
tu boca, mi boca, la rabia...
Instante, prosigo...
Tú, Yo, Roma, Milano, Ipanema
Venecia, Caracas, París
Gabriel, Mercedes, Adriana, mi himno
el verso, Mi Techo, tus ojos...
Tú, Yo, la fiesta
kung fu, tu mano, mi mano
los libros, tus miedos, mis miedos
las ganas, tu aroma...
Tú...
Yo...
Digo...
No digo más...
miércoles, 6 de octubre de 2010
“Enviado al mismo domicilio” o “Auto-carta de Reproches”
Por aquello de que el espejo siempre dice la verdad, y que en ese perfecto instante en el que tenemos el corazón en la boca no saltan las caprichosas palabras… (Para Ti, por cierto…)
Mírate otra vez.
Divisa aquel reflejo corroído,
así es tu alma en el olvido,
que hoy yace entre tus ganas y tus sueños.
¿Dónde dejaste la gran armadura?
¿Dónde dejaste la razón y la musa
que nunca olvidaron a tu vida difusa?
¿A dónde fuiste “lápiz y espada”,
“razón y ser”?
Que hoy ni el rumor del viento
te ha de enloquecer;
que hoy,
en este día tan de primavera,
duermes entre dos versos
y sólo sueñas con su sonrisa…
Esa sonrisa tan sutil y tan perfecta,
Que sólo se mide con el alba de sus ojos…
Esos ojos tan de navidad,
tan de Venecia en ocaso.
¿Por qué “corazón cobarde”?...
¿Por qué tus sístoles
no son sin sus diástoles?
¿Por qué tus ojos
no abren sin su luz?
¿Por qué tu vida
se detuvo en sus instantes?
¿Por qué su mano
te ha arrancado el corazón?
...¿Por qué no hablas ya “palabra soñadora”?
...¿Por qué no ardes ya y le gritas que la adoras?
Mírate otra vez.
Divisa aquel reflejo corroído,
así es tu alma en el olvido,
que hoy yace entre tus ganas y tus sueños.
¿Dónde dejaste la gran armadura?
¿Dónde dejaste la razón y la musa
que nunca olvidaron a tu vida difusa?
¿A dónde fuiste “lápiz y espada”,
“razón y ser”?
Que hoy ni el rumor del viento
te ha de enloquecer;
que hoy,
en este día tan de primavera,
duermes entre dos versos
y sólo sueñas con su sonrisa…
Esa sonrisa tan sutil y tan perfecta,
Que sólo se mide con el alba de sus ojos…
Esos ojos tan de navidad,
tan de Venecia en ocaso.
¿Por qué “corazón cobarde”?...
¿Por qué tus sístoles
no son sin sus diástoles?
¿Por qué tus ojos
no abren sin su luz?
¿Por qué tu vida
se detuvo en sus instantes?
¿Por qué su mano
te ha arrancado el corazón?
...¿Por qué no hablas ya “palabra soñadora”?
...¿Por qué no ardes ya y le gritas que la adoras?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)