domingo, 24 de octubre de 2010

Desvarío n# 1919

Vuelvo, de una forma bien dantesca, a lo de antes. Pero hoy, con una sonrisa bien enmarcada entre los labios...como siempre y como nunca.

Un trago, prosigo...

Eché el ancla ayer en tu recuerdo,
sólo para besar tus pies en fuga
muriendo de ternura entre mis venas,
mirando aquel torpe reloj usado,
cual ciego que llora ahogado
por la luz que ve en sus sueños...

Eulalia tan del alma tosca,
hoy busco una flor para tu pelo,
por correr tus bosques olvidados
me pierdo en la eterna
hojarasca de tu ausencia...

Que terrible es el invierno
sin soñar la primavera,
sístole que marca el pulso de la tierra,
fe del alma sentada en la punta del abismo
sueño de aquel que desvaría,
pentagrama del Orfeo de corbata.

Mentira del justo!
flor ausente del árbol de mi anhelo...
copa, vaso, silla...Las damas primero...

Como nunca, eres mi lápiz preñado de versos
de versos tan de medias tintas
tan de nada,
que nunca tuvieron vida
y hoy nacen entre la cínica madrugada
por el aliento que me quitas
por el temblar de mis manos
por tu sombra y tu silueta,
que se copiaron hoy en mis ventanas.

La cuestión de hoy...
tratar de hacer por mi
para soñar contigo...

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