domingo, 31 de enero de 2010

¿Sueños o Delirios ?

He de confesar que cada verso que he publicado en este blog, ha surgido de un sin fin de sentimientos que algún preciso detonante ha hecho explotar en mí en los últimos tiempos. He de confesar que toda la vida quise escribir para que los demás (al menos unos pocos, muy importantes) me leyesen. Pero que hoy, en este segundo, escribo por una razón. No sé si esto envilezca o glorifique mis versos, pero es la más hermosa (o terrible) verdad. Este poema, sigue más la onda de mis poemas anteriores (antes del arrebato patriótico de Los Manos Blancas); y surgió, como muchos otros, en una madrugada de esas en las que el cerebro no quiere ponerse en “off”. Espero que les guste, o que no les guste, pero que por lo menos, les cause algo de impacto (bueno o nauseas).

Sin ritmo sincero mi vida pasa,
quebrando inclemente el son de mi alma.
Tus ojos de vida… terribles estrellas
terribles fulgores que mis sueños desvelan.

Desvelo calmo y siniestro
que me disuelve en el vacío,
ni las prosas ni los versos
arrullan al sueño mío.

Canto nocturno de acordes mudos
suspenso y paz que impreca mi mente.
Sueño profundo…
Me encuentro dormido.

Nace una duda, crece en la sombra.
Batallas ganadas, amores dolidos,
cubierto de plumas me veo y me río,
suspiro de llanto, sueño enloquecido.

De una nube saco una daga
a tientas y ciego, cerceno una manzana.
¡Se abre una puerta!
¡Luz de donde el sol la toma!

Camino cansado y algo aturdido,
la senda me lleva a un inclemente destino.
Me encuentro contigo mujer de los vientos,
señora del fuego, reina del espejo.

Yo sigo descalzo, sin alma, sin vida;
Me estrechas la mano, te sigo enseguida.
Me escrutas los ojos, marchitas mis besos,
suplico tu alma, clamo por tu cuerpo.

Volteas y sigues volando ¡cometa!
Me amarran mis miedos, se mueren tus ganas.
Tangible lujuria distrae mi ser,
inclemente amor que inútil he de padecer.

Fantasma perfecto que hoy me visita,
quédate conmigo hasta el fin de los días,
Pues eres mis sueños hechos mujer,
Pues eres de mi vida alba y atardecer….

Soñando…Soñando…despierto.

martes, 26 de enero de 2010

De los Manos Blancas y otros héroes

Sin darnos cuenta, casi por accidente, la realidad nos golpea con un puño de concreto armado, y nos da justo en el estómago. Es así como las llamas de una país que arde nos queman, y poco a poco van saliendo de la televisión, tal cual una película de horror. Hablo en nombre de mi generación ( si es que merezco el honor). Hemos sido tildados con muchos adjetivos pútridos desde hace algún tiempo, tanto de un lado de la “talanquera” como del otro. Si somos “hijos de papá y mamá” ¿Por qué combatimos nuestras propias batallas con el intelecto y con la pasión de los que sueñan? Si somos “cachorros del imperio” ¿por qué somos los que no retrocedemos, ni siquiera si el mismísimo infierno se enciende?, si somos el futuro ¿Por qué estamos en la primera línea de fuego?
La respuesta más sincera y veraz que se me ocurre, es que los jóvenes estamos hechos de esta tierra, estamos hechos de cada centímetro que lleva el glorioso nombre de Venezuela. Bate en nuestras almas el poderoso Orinoco y somos sabana sin sombra y sin miedo. Somos también el corazón de todos aquellos que vinieron, en tiempos de cólera y angustia, buscando el tan preciado Dorado Moderno de la paz y del progreso. Hoy sentimos que el invierno que nunca nos golpeó, nos azota con una furia indescriptible. Pero al igual que un majestuoso tepuy, nos plantamos en nuestra tierra, no para mancillarla, sino para protegerla de aquellos que osan autoproclamarse líderes del pueblo. Y no nos quedamos parados, seguimos caminando como río que busca ansioso el mar, arrasando con cualquier vacio que exista.
No hay otro tiempo que el que nos tocó vivir, y vivir no significa gritarle a una televisión; significa salir y ver qué es lo que en realidad pasa… se trata de ser el doctor de este país que está enfermo, enfermo de odio, hambre y desunión… significa, mis contemporáneos, que aquí nos entregan un país caducado, el cual hay que reconstruir con la gloria de ser jóvenes y con los sueños que hoy tenemos.
¡Qué retumben las calles!, ¡qué se estremezcan los coliseos!... ¡los Manos Blancas vienen, sin descanso, sin receso!.


Cántico calmo y rabioso
Del son de marcha de miles,
pasos que jamás aguardan
ni a los falsos ni a los viles.

Furor de gargantas secas
que claman en la avenida,
La gloria de un bravo pueblo
¡son los jóvenes libros la salida!

Las manos echadas al viento
Sin miedo, sin llanto
Los Manos Blancas ya vienen
Sin receso, sin descanso.

La cara cortada de sol
ladrido de perros y escopetas,
ninguno da un paso en falso
todos los pasos al frente.

Con las banderas las almas vuelan
almas de sueños despiertos,
almas de nuevos guardianes
que nuestra tierra liberan.

Una tierra que se envuelve en llamas
por la traición de unos pocos,
mañana renacerá en nosotros
¡manos al cielo mis Manos Blancas!

Canto de miles, canción de Dioses
lo juro por cada letra que mi alma impone,
¡Venezuela será libre!
Así lo dictan nuestros corazones.








domingo, 24 de enero de 2010

Sin respuesta…

En algunos períodos de la historia, se exhibieron movimientos literarios que se pronunciaban en contra de la “cursilería” exacerbada y del simple hecho de escribir guiados por el mismísimo sentimiento. Aquellos escritores que compartían dicha norma, nunca creaban una obra con el sentimiento en la puerta de las ganas tocando para salir. Ellos preferían digerir dicho sentimiento, dormirlo y así darle perfección a la forma de su creación. Hay sentimientos en la vida con los que se puede hacer lo dicho antes… hay otros que no. Aprovecho este instante de ansia e impaciencia para dejar salir estos versos, que si no salían me reventaban el pecho. ¿Cursi señora?, ¿Intenso señor?, ¿perro melancólico?... sí, lo siento….

Vi la historia de mi vida
sólo con verte a los ojos.
Hoy mi vida se va
pues tus ganas no me llaman.

¿Ganas? Yo me corto el alma
cuando el tiempo pasa
y tu voz no viene.
¿Sueños? Yo no duermo
desde que oí un suspiro tuyo
por última vez.

Qué comedia tan trágica es la vida
esperando que una carta llegue,
que llegue de tu historia algún vestigio,
que vuelvas a mi puerta y me beses.

¿Loco? Desde que te distinguí…
¿Necio? Si vivo por tu risa…
¿Amor? Es la vida amar aunque sangre…
¿Intenso? No hay otra forma de vivir.

A cada instante que pasa me doy cuenta,
que el sueño tan tangible que tuve
solo se quedó en la gran majestuosidad
de una nube inalcanzable.
¿por qué si te prometí futuro,
el negro pasado me atormenta?


A QUIEN LO DISTINGA……

jueves, 21 de enero de 2010

Divagaciones sobre maletas y rumbos

Es tan terrible una distancia que no vencen las nuevas tecnologías. Es tan trágica la comedia moderna del ser libres y distanciarnos a voluntad. Son tan crudas e implacables las huellas que dejan en nuestra piel el tiempo, la distancia, la ida, el retorno y otras grandes idioteces idolatradas y, al mismo tiempo, odiadas por el hombre. Si somos los grandes ingenieros de la vida y de los rumbos ¿por qué somos tan distantes unos de otros? ¿Por qué somos tan increíblemente ineficaces para ir y venir? ¿Para buscar?
Parecerán divagaciones y pretextos para quejarse, pero son, según el que escribe estas líneas, la causa fundamental del envejecimiento crónico y poco a poco fatal del corazón del hombre.
¿Qué se puede hacer contra estos males? Si lo supiera no divagaría tanto entre líneas, no perdería mi tiempo buscando una respuesta (quizás eso lo agradezco). Pero quizás, y tal vez quizás haya respuesta.

Del comer y otros placeres

Para aquell@s que se lanzan en la escabrosa aventura de leer mi blog, tal vez este poema sea un poco distinto a lo que he venido posteando. De las cosas más sencillas surgen siempre los más sofisticados placeres y delirios. Yo me considero un comedor de competencia, y de esto sale el poema que les dejo a continuación, espero les de hambre y les guste.

Suenan en el hogar fanfarreas,
cantan vida los ruiseñores.
! Hicieron asado en mi casa
manjar de reyes, manjar de dioses!

Retumba la batería de ollas
tocan la marcha triunfal,
los olores ya embelesen
al hambre y al paladar.

¿Cómo se ingenió mi abuela,
ya de la vida veterana,
hacer de su mechada poesía
que calienta la mañana?

Son odas a la vida
los panes de mi madre,
cantos de pizza y brusquetas,
que sanan el alma y patean el hambre.

Mi Viejo en su parrillera
cual centinela de brasas
invoca al Dios del filete
para saciar a las masas.

Son pocos los dolores que no cura el comer
sentándose a la mesa con cuchillo y tenedor,
hacen manjar las papilas y se sana el corazón…

Por eso en la vida, no hay placer como el comer.

lunes, 18 de enero de 2010

90 años no pasan en vano.

El año pasado, Regina Brett escribió a sus noventa años un listado de, por llamarlos así, consejos vitales que había recogido a lo largo de su cuasi centenaria existencia. Estuve echando un ojo en algunos blogs y ya hay varios bloggeros que, como yo, le han visto gran valor a estos consejos. No existen normas, reglas ni libretos para caminar la vida, pero, para mí, alguien que lleva 90 años en la misma gran batalla merece nuestra atención. La vida nos lleva a todos al mismo sitio, basta escoger que camino o que río echamos a andar. Aquí les dejo los consejos que más me llegaron, esperando que les lleguen a ustedes también.

‎​- La vida no es justa, pero aún así es buena.
- La vida es demasiada corta para perder el tiempo odiando a alguien.
- Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo, tus amigos y familia sí.
- Mantente en contacto.
- No tienes que ganar cada discusión.
- Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo.
- Llora con alguien, alivia más que llorar solo.
- Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.
- Haz las paces con tu pasado para que no arruine el presente.
- No compares tu vida con la de otros, no tienes ni idea de cómo es su travesía.
- Si una relación tiene que ser secreta, mejor no tenerla.
- Respira profundamente, eso calma la mente.
- Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o alegre.
- Lo que no te mata, en realidad te hace más fuerte.
- Nunca es demasiado tarde para tener una niñez feliz, pero la segunda sólo depende de ti.
- Cuando se trata de perseguir aquello que amas en la vida, no aceptes un "no" por respuesta.
- Enciende las velas, utiliza las sábanas bonitas, ponte la lencería cara, no la guardes para una ocasión especial: Hoy es especial.
- Sé excéntrico ahora, no esperes a ser viejo para serlo.
- El órgano sexual más importante es el cerebro.
- Nadie es responsable de tu felicidad, sólo tú.
- Enmarca todo supuesto "desastre" con estas palabras: "En cinco años, ¿esto importará?"
- Perdónales todo a todos.
- Lo que las otras personas piensen de ti, no te incumbe.
-El tiempo sana casi todo, dale tiempo al tiempo.
- Por más buena o mala que sea una situación, algún día cambiará.
- No te tomes tan en serio, nadie más lo hace.
- No cuestiones la vida, sólo vívela y aprovéchala al máximo hoy.
- Llegar a viejo es mejor que la alternativa: morir joven.
- Reflexiona, ayuda al que se lo merece, haz siempre el bien y mucho amor eso es lo que nos mantiene vivos!

De tus besos , la duda y el misterio.

Alguna vez viví escondido
entre los abismos más obscuros
azotado por mis miedos
envuelto en las dudas más profundas.

Alguna vez perdí el mapa de mi senda
acabé en la hoguera del desastre.
El mar se hizo inmenso.
Mi tiempo menguaba…

Mas del desastre eres la calma
aún del infierno eres vida
y de las sombras luz
que al alma devuelve el rumbo.

¿Cómo decirte que eres cada verso
que mi corazón delira?

¿Cómo decirte que soy guardián
de tu sonrisa si me dejas?

¿Cómo decirte que tus besos
son la vida en un segundo,
que son las arepas de mi desayuno…
y los acordes de la canción de mi vida?

¿Cómo decirte que con mis versos
derrotaré a todos los príncipes desalmados,
y si es necesario
venceré con ellos a la mismísima muerte
y a tus más profundos miedos?

Seré tuyo, seré contigo…

Hoy la duda y el misterio calan en mi alma…
No por la muerte que es retorno
No por la caída que es lección.
Dudo pues me asusta que mañana,
Tus besos no salven mi corazón.

viernes, 15 de enero de 2010

De tus ojos y otros delirios

Del poeta son verso
tus ojos calmos de dragón inerte.
De verde que vive en tu rostro,
de canto que entona tu sublime mirada.

Son ojos de sueños cumplidos,
son ojos de mañana de navidad,
son vida que fulmina un rayo,
son de mi vida la claridad.

Son esos vitrales preciosos tuyos
codiciados por más de un caballero valiente,
por más de un príncipe ambicioso…
por este poeta sin esperanza.

Con dolor debo afirmar
que soy ya presa de tu mirada.
De tus ojos que son gritos de coliseo
que son la prosa más pulcra
que son vacaciones de un verano eterno.

Si el destino me diese la gloria
de ser de tus ojos guardián
pobre y desdichado aquel
que de ellos lágrimas hiciese brotar.

Ojalá mis versos fueran
equino blanco para montar
y mi pluma cantante espada,
para tus cadenas liberar.

Ojalá mi corazón fuera valiente,
o tal vez más imprudente,
para correr a tu castillo
y que por siempre
mi vida sea tuya y tus ojos míos.

Solo por un instante,la vida sigue y calma. El alma muda, el cuerpo sana. La vida vive por tu mirada.

Piecitos descalzos (de grito y llanto)

Este poema salió de un pensamiento que ha rondado en mi cabeza durante algún tiempo, específicamente desde el momento que me tocó ponerme los guantes y salir a la calle a caminar con mis propios pies (eso ya hace unos años). En ese caminar, en esa guerra por sobrevivir en esta ciudad que cada día se hace más pequeña, es donde empezamos a ver los verdaderos monstruos y pesadillas, que durante los años de infancia habitaron en el closet o bajo la cama. A partir de ese momento conocí un enorme monstruo que se llama pobreza, conocí la gran pesadilla de miles, llamada hambre; vi de frente al demonio de la desesperanza y de la injusticia. Por ahora (y por más peligrosa que sea esa frase en mi país), esos espectros los he divisado mancillando vidas muy ajenas a la mía, pero habría que ser menos que un canalla sin alma para no gritar y reclamar por lo que viven muchos hermanos.
Aunque la ciencia explique los misterios del creciente universo, aunque la religión dé sentido a nuestras vidas, aunque las artes nos llenen el alma con el sentimiento más puro… de nada vale si hoy , en este instante, hay piecitos descalzos.

Son de llanto las heridas de sus almas,
Son de barro sus soñados juguetes,
Son de hielo sus vagas miradas…
¿De qué escribe el poeta si hay piecitos descalzos?

Son de asfalto sus pequeñas huellas,
Son de plomo sus corazones perdidos,
Son sus vidas tragedias dirigidas por el morboso destino…
¿Qué canta el trovador si hay piecitos descalzos?

Son sus risas una muda canción,
Son acordes enterrados sus palabras de amor,
Son de miedo los sueños que la noche arrulla…
¿Qué calculan los números si hay piecitos descalzos?

No hay canción que sane las heridas del frío.
No hay verso que cure una vida criada en el miedo.
No hay voz melodiosa que abrace su fragilidad.
No hay esperanza en el mundo…si hay piecitos descalzos.

sábado, 9 de enero de 2010

¿Cuándo cuenta cuánto conté?

¿Cuántas veces en un día
puedes tocarme el alma
con tus ojos de gloria
con tu risa de ninfa?

¿Cuántas horas de mis horas
te veré en silencio
añoraré tu rostro
me perderé en tu canto?

¿Cuántos días de mis días
me robarás la luz para tu sonrisa
esconderás un beso que quiere salir
me llenarás de canto solo con verme?

¿Cuántas noches de mis noches
aturdirás mi alma
alejarás de mí a Morfeo
agitarás mis recuerdos con tu sola presencia, con tu gloria?

¿Cuántas?, ¿Cuántos?, no lo sé, mi afán es contar…
Cuento los días y mis horas...
Cuento los besos entregados...
Cuento cuántas veces me has amado…

Mas si cuento y no te cuento
Perdí mi vida, perdí la cuenta.

Entre la musa y la vida

Mi camino se llenó de retos, !gracias!
pues mi alma moriría sin ellos.

Donde hubo tinieblas
la razón, la lógica y las ciencias
sembraron luz que crece, crece y crece

Pero aún queda en mi alma
el rincón predilecto para la musa
para el amor hecho verso
para la gloria de cantar y divagar

Ese fragmento de mi vida que equilibra
la balanza del corazón que piensa
calcula, razona, que ingenia.

Es mi vida hecha canción
es mi alma hecha razón
Es mi corazón el que sueña
Es mi cabeza que crea.

Si el tiempo incansable trajera
a mi alma divagaciones infinitas sobre el ser
! Qué me salven Newton, Descartes y Freud!

Si mi mente se perdiese en un cubo
y el corazón entre el infinito universo
! Qué me salven Márquez, Neruda y Dario!

Si la vida golpeárame el alma
con la razón y la gloria de la musa hecha canción
! Qué no me salve nadie, pues soy feliz!