jueves, 21 de enero de 2010

Del comer y otros placeres

Para aquell@s que se lanzan en la escabrosa aventura de leer mi blog, tal vez este poema sea un poco distinto a lo que he venido posteando. De las cosas más sencillas surgen siempre los más sofisticados placeres y delirios. Yo me considero un comedor de competencia, y de esto sale el poema que les dejo a continuación, espero les de hambre y les guste.

Suenan en el hogar fanfarreas,
cantan vida los ruiseñores.
! Hicieron asado en mi casa
manjar de reyes, manjar de dioses!

Retumba la batería de ollas
tocan la marcha triunfal,
los olores ya embelesen
al hambre y al paladar.

¿Cómo se ingenió mi abuela,
ya de la vida veterana,
hacer de su mechada poesía
que calienta la mañana?

Son odas a la vida
los panes de mi madre,
cantos de pizza y brusquetas,
que sanan el alma y patean el hambre.

Mi Viejo en su parrillera
cual centinela de brasas
invoca al Dios del filete
para saciar a las masas.

Son pocos los dolores que no cura el comer
sentándose a la mesa con cuchillo y tenedor,
hacen manjar las papilas y se sana el corazón…

Por eso en la vida, no hay placer como el comer.

1 comentario:

  1. Ok... Que geniaaal... jaja mal momento para mi leerlo ya que estoy en dieta extremaa jajaja pero excelenteee! De verdad que todos los nombrados debieron sentirse honrados porque hablas de sus platos tal cual cabré habló del ávila!

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