Te acuerdas de mí?...
soy aquel que te buscó siempre
y te encontró nunca;
soy el que, de tanto extrañarte
se vistió de cautelas y silencios,
se mezcló con los vicios del tiempo
y quedó, tendido y mudo,
en la esquina de nunca y quién sabe...
Y seguí, con mi voz sin patria,
cantando estropajos de canciones
teñidas de ti sin ser de ti...
Buscaba inicios en finales eternos,
buscaba sordo
con mi terca alquimia,
completarte siempre y nunca
en mis palabras grises...
Fui huracán y calma
entre tinieblas y soles,
buscando el desastre
de tus labios sutiles;
y de nuevo fui fardo
besando el olvido,
y de nuevo fui nardo
de sal y delirio.
...No hablaré de accidentes
ni de cortinas frugales;
ni de cielos cerrados
o de tus ojos abiertos...
Hoy vine a interrogarte
niña de mis anhelos:
Te acuerdas de mí?
Soy aquel que ayer no más decía
Cuando vienes
a comernos la poesía?
martes, 30 de agosto de 2011
sábado, 20 de agosto de 2011
Agua para elefantes
Quien lo probo lo sabe, perdón la melancolía...
Tan patricio como tu nombre
es tu afán de robarme el sonido
y los silencios,
Te pareces a la niña
que de tanto andar y soñar,
se detuvo a regalar
amapolas al desierto...
Yo descubrí que sí hay agua
en los ojos de la luna;
hay girasoles de plata
para los vagabundos,
y descubrí que te adoro,
en la película que ninguno escogió...
Tan patricio como tu nombre
es tu afán de robarme el sonido
y los silencios,
Te pareces a la niña
que de tanto andar y soñar,
se detuvo a regalar
amapolas al desierto...
Yo descubrí que sí hay agua
en los ojos de la luna;
hay girasoles de plata
para los vagabundos,
y descubrí que te adoro,
en la película que ninguno escogió...
sábado, 13 de agosto de 2011
Poema innombrable.
Por idiota o por novato (o un poco de las dos) es posible caer en los abismos más abismales y en las guerras más perdidas que el hombre conoce. Sin embargo, y de dónde no se sabe, llega un respiro calmo (o más bien una tempestad), que nos borra de los ojos los celos color hormiga, y nos enseña que un beso es capaz de sanar hasta la más negra de las heridas. Con un latido de ritmo brusco, y una sonrisa de viernes por la tarde, les dejo este poema deseando que a alguien más le sea util, si es que se encuentra en la terrible malaria de los celos.
De donde no vienen nombres ni sonidos
nace el Barco Negro señor de la niebla,
con las velas enardecidas
y los cañones gritando muerte...
Brutal,
se ancla en mis ojos y en mi alma,
en mi puño y mi garganta...
Me llama al destierro,
a la nada....
Me llama a fundirme en vuelo absurdo
con los iracundos cardenales
de la locura,
del desastre,
de los celos...
Tú....
Del alba viniste ( o no sé de dónde)
girasol de Vesos
que naciste con la luna...
Como nunca,
despiadadamente hermosa,
inundaste de risa
la costa de mi anhelo
y a besos
fuiste fuego de viernes
en el lunes llorón de mis celos.
De donde no vienen nombres ni sonidos
nace el Barco Negro señor de la niebla,
con las velas enardecidas
y los cañones gritando muerte...
Brutal,
se ancla en mis ojos y en mi alma,
en mi puño y mi garganta...
Me llama al destierro,
a la nada....
Me llama a fundirme en vuelo absurdo
con los iracundos cardenales
de la locura,
del desastre,
de los celos...
Tú....
Del alba viniste ( o no sé de dónde)
girasol de Vesos
que naciste con la luna...
Como nunca,
despiadadamente hermosa,
inundaste de risa
la costa de mi anhelo
y a besos
fuiste fuego de viernes
en el lunes llorón de mis celos.
Para los días grises
Si se te engripó el alma con la carcajada llorona de los lunes por la mañana (siendo martes o jueves).... y tu nariz indiscreta no tiene un beso que la bendiga; padeces hoy, niña de los labios patricios, de un día gris entre los huesos.
No me arriesgo a dar consejos (hace un tiempo que no me aconsejo ni yo mismo), pero creo que tengo una letra (y quizás dos) que te pueden servir. Para vos, por cierto....
Para los días grises
recuerde llevar en los bolsillos:
un Veso de ron para el frío,
una plaza con viernes por la tarde,
un soneto de Lope para el resfrío,
una cortina Azul para sorpresas,
una Brisa con ojitos de perro...
un chocolate,
un "te adoro" colgando de unos ojos,
un "te extraño" pasajero,
Helado de besos para la melancolía....
un estacionamiento intranquilo,
Dos Accidentes
y una Coincidencia.
Los días nunca son grises,
son cerrados sí,
pero nunca grises,
menos aún llevandote
tan desaforadamente
en la pupila.
No me arriesgo a dar consejos (hace un tiempo que no me aconsejo ni yo mismo), pero creo que tengo una letra (y quizás dos) que te pueden servir. Para vos, por cierto....
Para los días grises
recuerde llevar en los bolsillos:
un Veso de ron para el frío,
una plaza con viernes por la tarde,
un soneto de Lope para el resfrío,
una cortina Azul para sorpresas,
una Brisa con ojitos de perro...
un chocolate,
un "te adoro" colgando de unos ojos,
un "te extraño" pasajero,
Helado de besos para la melancolía....
un estacionamiento intranquilo,
Dos Accidentes
y una Coincidencia.
Los días nunca son grises,
son cerrados sí,
pero nunca grises,
menos aún llevandote
tan desaforadamente
en la pupila.
martes, 2 de agosto de 2011
"Fanfarria por favor"
Me senté detrás de la cortina número Azul
buscando escribirte una poesía.
Intenté buscar en el viejo baúl
pero todo te quedaba pequeño y triste.
Decidí ponerme mis laureles de plástico
y cantar desafinado nuevas canciones para ti,
pero me di cuenta que mis versos de arte terror
no eran suficientes para adorarte...
Tuve entonces que tomar la decisión:
me arriesgaría a entonar los nuevos himnos tuyos,
a tocar la lira más valiosa de mi alma
y elevar mi sol hasta tu cielo en alba.
Todo era intranquilo
Todo era ansia de verte y besarte
y yo solo, detrás de la cortina
de la cortina número Azul...
Hermosa como el accidente más hermoso
y sin ganas de ganar nada
(o de ganarlo todo)
de todas las cortinas
quisiste ver qué había
detrás de la cortina número Azul.
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