domingo, 24 de enero de 2010

Sin respuesta…

En algunos períodos de la historia, se exhibieron movimientos literarios que se pronunciaban en contra de la “cursilería” exacerbada y del simple hecho de escribir guiados por el mismísimo sentimiento. Aquellos escritores que compartían dicha norma, nunca creaban una obra con el sentimiento en la puerta de las ganas tocando para salir. Ellos preferían digerir dicho sentimiento, dormirlo y así darle perfección a la forma de su creación. Hay sentimientos en la vida con los que se puede hacer lo dicho antes… hay otros que no. Aprovecho este instante de ansia e impaciencia para dejar salir estos versos, que si no salían me reventaban el pecho. ¿Cursi señora?, ¿Intenso señor?, ¿perro melancólico?... sí, lo siento….

Vi la historia de mi vida
sólo con verte a los ojos.
Hoy mi vida se va
pues tus ganas no me llaman.

¿Ganas? Yo me corto el alma
cuando el tiempo pasa
y tu voz no viene.
¿Sueños? Yo no duermo
desde que oí un suspiro tuyo
por última vez.

Qué comedia tan trágica es la vida
esperando que una carta llegue,
que llegue de tu historia algún vestigio,
que vuelvas a mi puerta y me beses.

¿Loco? Desde que te distinguí…
¿Necio? Si vivo por tu risa…
¿Amor? Es la vida amar aunque sangre…
¿Intenso? No hay otra forma de vivir.

A cada instante que pasa me doy cuenta,
que el sueño tan tangible que tuve
solo se quedó en la gran majestuosidad
de una nube inalcanzable.
¿por qué si te prometí futuro,
el negro pasado me atormenta?


A QUIEN LO DISTINGA……

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