En este instante
de todas las vuelas,
me detengo:
Es esta nota firme
iracunda
que hoy se entona,
al alzar todos la mirada...
Miren....
Sientan el andar circular de las cosas
que van y hablan de las tempestades,
de las grandes colosos que se amanzan
después del beso del desastre perfecto.
Abracen...
Sientan el andar circular de los tiempos
que vienen y entonan los himnos del cataclismo
del retorno apacible y misterioso
cuateloso en demasía
del orden finito
limpio
del descanso.
Estas flores del murmullo
del grito y la tormenta
tan de sus hojas rojas
que implacablemente ostentan
van de la mano con los vientos
enamoradas del tornado
amantes infieles del mar
y todos sus misterios
así de furias..
así de fieras..
nos atan la vida
a la brisa
a la suerte
a la moneda...
Aquí la verdad,
no de mi alma, sino
de este rincón donde el tiempo se detiene,
retorna,
se vuelve espacio
y se vuelve nada:
esas flores amarradas a la huida
No son más que las antiguas flores de la pausa
del jardin de los silencios
flores y tallos inertes y rígidos
tan de sus hojas blancas
que impenetrablemente mueren.
Después
en este otro instante
de entre todas las vueltas
miramos hacia atrás o hacia adelante
y
las flores,
ya cambiaron su color.
Río 22/12/2010
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