domingo, 21 de marzo de 2010

Cubos y Círculos

Siempre fui tan necio
tomando el café con mucha azúcar.
Siempre fui tan distraído
abriendo los ojos al máximo.
Siempre fui tan torpe
buscando un camino en el agua…

Riendo, terminé siendo hoja al viento
sin voz, sin país, sin pasos…
Llorando, terminé siendo el más mudo
de todos mis acordes
sin luz, sin mirada, sin letra…

Pero…¿Y si de eso se tratara?
¿si se tratase de saltar al aire
y ver al mundo nulo en lo inmenso?

¿Si se tratase de seguir, buscar
y matar a la serpiente
aunque ya estemos devorados?

¿Si se tratase de seguir caminando,
siendo pobres y felices
sin ver las sillas a nuestro lado?...

Ahora busco la idea y sigo…
Sigo suicida armado de una letra vaga
sigo poeta de la canción de los rieles y
las oscuras calles de mi casa.

Sigo siendo el buscador certero
con la brújula rota.

Tanto cielo, tanta risa,
tanto grito libre en la brisa…
Tantos tragos de clavos amorosos,
tanta idea sin lápiz.

Mas heme aquí tan siglo XVIII…
buscando ojos atentos…
Buscando a aquellos
que lean con los ojos abiertos al máximo.

Buscando a aquellos
que lean con el alma al cielo
y el corazón furibundo…

Sí…es buscar certeramente
con la brújula rota.
Sí… es seguir dando las noticias de mi alma.
Aunque la tinta se acabe,
aunque la luz se vaya,
aunque todos se vayan…
Aunque el verso se calle en el tiempo.

Es este el sentido de todo lo que es…
Poner el cubo en el círculo y seguir intentando.

domingo, 28 de febrero de 2010

Amigos y otros versos

Basta con resumir, los amigos son los versos más imperfectamente perfectos en el poema de la vida...
Canté un día solo y acurrucado en el olvido
Soñé que el día se hundía en las tinieblas.
Pensé que del mundo la idea se iba
Lloré pues el alma era sólo huida.

Me senté temeroso a esperar
la suave mano del otoño celestial
y aunque eterno sentado estaba… volaba
no hice más que callar y errar.

En el momento de la derrota
y justo en ese mismo instante,
llegó a mi lado un amigo
gloriosa sonrisa aplastante.

Una vez más canté a la vida
seguido de mi gente y sus sueños.
El alma se me embriagó sonriente
de la fiesta, la rima y perfecto presente.

Amigos, Amigas, hermanos de tiempo…
Canciones que retan al terrible silencio,
sonetos del alma que nunca se olvidan
Brisas que al llanto destierran de la vida.

Sin tregua un chiste al dolor devora
Sin penas los versos hoy salen y juegan
Sin llanto mi canto se mese en las olas
del sueño de aquellos que comparten mis horas.

Mis letras son pocas y vagas para ustedes
Milagros del cielo en mí exagerado camino
Hicieron de mi senda plagada de rede
Poesía del cielo y oleo en lienzo fino.

Amigos…el tiempo es nuestro,
no lo contemos…
cantemos.
“Mis amigos son unos atorrantes, se exhiben sin pudor… beben a morros, se pasan las consignas por el forro y se mofan de cuestiones importantes…
…Mis amigos son unos malhechores…convictos de atrapar sueños al vuelo… que aplauden cuando el sol se trepa al cielo… y me abren su corazón como las flores…
Mis amigos son gente cumplidora… que acuden cuando saben que yo espero… si les roza la muerte disimulan… que pa’ ellos la amistad es lo primero”
(Joan Manuel Serrat “Mis amigos”)

jueves, 25 de febrero de 2010

Canción de adiós para un verano helado.


El sol me trajo la vida y el verso
Mas por leer la vida como a un libro su reverso
Fugaz y tenue fue el calor pasado en mi universo.

¿Y por qué el calor trajo tan llorones versos?
¿Y por qué el verano fue tan sordo invierno?
Con gozo hoy sé…
El otoño traerá la musa y el canto que a mi corazón rebose.

Verano eterno que hoy me persigue
Cánsame el alma con soles de fieltro
Que venga el otoño con brisas de vida
Con versos de Azul y sin prosas de huida.

Viví en la penumbra de un sol de hielo,
Sentí el ardor del calor errado
Canté a la vida verdad jurada
Hirvió el silencio de mi fugaz amada.

Hoy grito letras de otro color
Hoy de mi vida lave el dolor
Hoy el otoño caló en mi alma
Hoy soy de otro aire y de la calma.

Adiós verano, un verso otoño.

sábado, 20 de febrero de 2010

Amiga de los versos...


Frívolo y antojado destino
te puso en mi senda de pobre y feliz,
fantasma nocturno de risas y vino
Estuve y no estoy enamorado de ti.


Sinfín de comedias bailé ya en mi mente
Sinfín de tragedias llegaron y huyeron.


Hoy miro la historia, me sacudo y río
Me pongo las botas, me olvido del frío.


Mas si en el pasado quedó el vodevil
La risa llorona todavía me llama,
Tal vez un ángel me quitó la calma
O será que no vienen tus versos del alma.


Espero en el aire tu canto a la vida
Sigo caminando pero sin tu rima
No importa el pasado pues ya se extinguió
Regálame un verso que sane tu adiós.


Al final del viaje no te pedí rosas
ni te pedí besos por mis sienes rojas.
Al final del viaje rogué solo versos
Para no perderme en lloronas prosas…



¿A dónde te fuiste amiga de los versos?

lunes, 15 de febrero de 2010

El Minueto y otros acertijos

Hace unos días, por afanes del morboso universo, me llegó un raro mensaje a mi teléfono móvil. Se grabó en mi contestadora una melodía tan amorosamente familiar, que me dejó soñando versos desde aquel momento. El Minueto es una danza barroca (wikipedía salvando la vida), tan simple y tan musicalmente bien constituida, que la han ejecutado desde Bach hasta Mozart, de las formas más sublimes. La palabra Minueto, etimológicamente significa “pasos pequeños” (wikipedía de nuevo salvando la patria).
Como ya se habrán dado cuenta, por las palabrejas etéreas que les he lanzando por este blog; mi cabeza y yo somos cada vez más psicoanalizables, y entre los dos hemos armado ideas una más escabrosamente perfecta que las anteriores. Hoy mi erotomanía hizo estragos, y me vi siendo añorado por una niña, que grabó un Minueto en mi móvil, sólo para decirme que me acercara a ella con pequeños pasos que me llevarían a la gloria. Sea quien sea, la (o en un caso lamentable “el”) que grabó la pieza en mi buzón de entrada, ha tocado la fibra de mi alma en un momento más que oportuno ¡Más verso para mi vida! ¡Más odas para las odas! Hoy sueño con pequeños pasos, hoy soy del hilo de tu aliento que no conozco, hoy calmaron algunas heridas (no todas, gracias a Dios). Hoy le escribo al acertijo del Minueto en mi móvil…Mañana que sea lo que sea.

Tonada que vuela los oídos de mi sorda alma,
sueño escondido detrás de la magia y el misterio,
próxima historia de amor de la que quiero el aroma,
¿Quién entona la canción que me devolvió el cielo?

Anduve buscando melodía en una voz que nunca volvió,
Nunca seguí los pasos del sendero correcto,
Del sendero del amor correspondido.
Ruín destino me trajo
El simple Minueto,
Arpegio del cielo.

Ya mis letras divagan de nuevo,
reemplaza al vodevil la gloriosa orquesta,
volteo al vacío y renazco,
eres la música que siempre quise besar.

¿Quién eres niña del viento?
Buscadora de mis ganas
no te conozco, no te veo
pero por ti mi alma sana.

Canté muy bajo, ahogado por el sonido de los rieles
mis notas se fueron con la llegada del tren.
Tus notas llegaron atravesando mi vida
mañana y pasado quiero cantar contigo.

sábado, 6 de febrero de 2010

Otra vez peregrino…

Después de haber soñado tanto, después de haber sido tan aire en tanto cielo,… etéreo y libre, solo por la luz de tus ojos que alumbran esta pálida ciudad, sólo por tus besos que no me dejaron dormir; se van los días de los versos y llegan los días para las tristes prosas. Hoy sé que esta sublime obra Victoriana, sólo fue peripecias de un tragicómico vodevil, y más que canto de vida, fue Olimpo inalcanzable… sólo fue luz al final de un túnel que yo mismo construí.
No, no es tu culpa niña hermosa, es mi lamentable (casi trágico) afán de ver Azul donde sólo hubo fugaz bohemia (con algo mucho de ron) y tierra seca. Hay que decir que no fuimos justos con nosotros mismos: tú no has debido mostrarme tu alma con tan sublimes versos y darme la vida con un beso; yo no he debido soñar ni en verso, ni en prosa, ni en nada…. Espero no estés confundida hoy ; yo me pongo las botas y me vuelvo peregrino. Yo demasiado siglo XVIII, tu demasiado siglo presente y futuro

Igual, ya he sido peregrino muchos años de mis años, “amando” si es que merezco usar ese verbo.
Por más que maltrate con la melancolía, hoy ando pidiendo limosna en las puertas de San Pedro allá arriba, para ver si reúno para el pasaje de regreso.
Poco a poco me repondré (seguro a punta de versos). Tal vez deje un tiempo mi techo en París y me vaya al carajo un buen tiempo (tal vez a un techito en Caracas)…tal vez me aleje de la belleza hecha canción y retorne algún tiempo al fondo de la razón. Los números ayudarán, lo vaticino.
Lo último que te pido, si es que después de tanto divagar merezco pedirte algo: No dejes de volar, no pierdas la voz tan hermosa con la que has cantado los versos de tu alma. No dejes que ningún príncipe de cartón te quite ni la libertad, ni la fulminante luz de tus 20 Eneros.
Te digo adiós, porque no sé que más decir y en realidad no sé qué me espera, en realidad no sé qué te espera (ruego que te esperen, por lo menos, versos mejores que los míos)… En realidad no sé…. Hehehe! ¿Qué bueno es no saber?... ¿no?.
…Desde el taxi, y haciendo un exceso, me tiró dos besos… uno por mejilla…(Joaquín Sabina “19 días y 500 noches”)

domingo, 31 de enero de 2010

¿Sueños o Delirios ?

He de confesar que cada verso que he publicado en este blog, ha surgido de un sin fin de sentimientos que algún preciso detonante ha hecho explotar en mí en los últimos tiempos. He de confesar que toda la vida quise escribir para que los demás (al menos unos pocos, muy importantes) me leyesen. Pero que hoy, en este segundo, escribo por una razón. No sé si esto envilezca o glorifique mis versos, pero es la más hermosa (o terrible) verdad. Este poema, sigue más la onda de mis poemas anteriores (antes del arrebato patriótico de Los Manos Blancas); y surgió, como muchos otros, en una madrugada de esas en las que el cerebro no quiere ponerse en “off”. Espero que les guste, o que no les guste, pero que por lo menos, les cause algo de impacto (bueno o nauseas).

Sin ritmo sincero mi vida pasa,
quebrando inclemente el son de mi alma.
Tus ojos de vida… terribles estrellas
terribles fulgores que mis sueños desvelan.

Desvelo calmo y siniestro
que me disuelve en el vacío,
ni las prosas ni los versos
arrullan al sueño mío.

Canto nocturno de acordes mudos
suspenso y paz que impreca mi mente.
Sueño profundo…
Me encuentro dormido.

Nace una duda, crece en la sombra.
Batallas ganadas, amores dolidos,
cubierto de plumas me veo y me río,
suspiro de llanto, sueño enloquecido.

De una nube saco una daga
a tientas y ciego, cerceno una manzana.
¡Se abre una puerta!
¡Luz de donde el sol la toma!

Camino cansado y algo aturdido,
la senda me lleva a un inclemente destino.
Me encuentro contigo mujer de los vientos,
señora del fuego, reina del espejo.

Yo sigo descalzo, sin alma, sin vida;
Me estrechas la mano, te sigo enseguida.
Me escrutas los ojos, marchitas mis besos,
suplico tu alma, clamo por tu cuerpo.

Volteas y sigues volando ¡cometa!
Me amarran mis miedos, se mueren tus ganas.
Tangible lujuria distrae mi ser,
inclemente amor que inútil he de padecer.

Fantasma perfecto que hoy me visita,
quédate conmigo hasta el fin de los días,
Pues eres mis sueños hechos mujer,
Pues eres de mi vida alba y atardecer….

Soñando…Soñando…despierto.