No me beses Caracas
que me enveneno...
Ya tus labios no son de rojo cobrizo
sino de negro mugre
que te acuchilla la belleza.
No me beses Caracas
que por ti no tengo canto...
tu que fuiste gaviota del cristal Caribe,
en tu imponente nido verde con ojos de cielo:
Hoy gritas sepultada bajo nubes de tormenta
...y los pies descalzos
de tus hijos huérfanos.
No llores Caracas
que me desangro...
Tú y tus hijos lloramos junto al abismo,
ese abismo de sórdidos gritos
de negros carruajes con infieles corceles...
ese Abismo de risa para el llanto,
que te devora el son de tus auroras
y te amarra, con odio
a la derrota de tu ocaso.
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