martes, 1 de noviembre de 2011

"Sin Nombre" o "Ludovico contra el Horror"

El Barrabás cayó de rodillas
y nadie aclamó...
El coliseo enardeció en silencios
igual que el pecho del matador.

La gran obra, la sangre de las orejas,
cayó en vano a la tierra desentendida,

los ojos de la gente
no sonrieron, no lloraron,
solo murieron
con la última estocada.

...y con cada respiro,
el latir del valiente
se congela, se detiene,
se confunde con la no mirada de la gente.

...y cae de rodillas junto a la bestia.

Mira en los ojos del vacío
el capote que cubre su destierro.

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