Quepo,
enjaulado en tu boca.
No voy a la
tierra
(sólo paso
nadando, después del asalto)
Entro en el
espacio de tu deber cumplido,
De la ardua
tarea de tus ojos y ombligo,
Del roce
fluvial, génesis hirviendo.
Hay y no
hay espacio
Boca a
boca.
Sucede el vértigo
justo
La andanada
silente,
La palabra
que se lame.
…Un París
con un Orlando adentro,
Humedad como
Ipanema y Barcelona.
Hay un
poema que muerde
Y se
incendia
(propongo
su verso que vuela)
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