sábado, 10 de noviembre de 2012

Hijo Arado

A Miyo Vestrini

Cuando nazca Ulises,
no lo llevaré a los parques
(como tampoco llevo a mis ojos al durazno)

Lo criaré soldado,
para las escamas en la espalda,
para los gargajos puntuales de los lunes.

Lo criaré soldado,
que aprenda a matar mosquitos desde pequeño,
que no le duelan las hojas que barre la señora de enfrente:
no Ulises, las hojas no mueren.

Lo criaré soldado,
sincero como una puñalada,
como una bala corazón de plata.

Lo criaré soldado,
que sepa decir gracias.
le diré como aguantar el hambre.

Cuando nazca Ulises,
le enseñaré a construir su casa.
No le mostraré cómo usar el ascensor,
hasta que sepa contar los mil escalones.

(Quien enseña regala zanjas)

Lo criaré soldado,
no para hacer la guerra:
Entenderá que lo heriré cuando nazca
y que me odiará por eso.

Para odiar hay que ser soldado
(como este poema)

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