(Sube por el ascensor, no por las escaleras.
Codos fuera de la mesa)
Almorzar, con el sol a la espalda,
siempre al mediodía.
La boca es una herida profunda,
la más profunda
(la que traga a todas las demás)
Cucharadita a cucharadita,
ahondando y reabriendo la cicatriz.
Mamá,
cucharadita de arroz,
cucharadita de sopa,
ahondando,
con sangre
la herencia.
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