No quería comenzar a postear de nuevo, sin hacer una aclaración (casi una justificación y casi una "disculpa") de mi largo tiempo sin subir algo.
Suceden cosas en la vida,tan llenas de hermosura y perfección, que pueden llegar a modificar hasta nuestros mismos principios, nuestras bases más sólidas. Es así, como hoy les escribo con el corazón vuelto un crucigrama, de palabras con un sentido muy distinto al que tenían antes de mis vacaciones. Hoy me dispongo a no ser enjaulado por mis miedos, pues son los primeros que me calcinan las manos y la razón. Hoy tengo fe en el andar, no en el quedarse. Hoy no mido los amores, porque quiero aprender a amar como yo quiera, no como se supone. Hoy soy igual de Pobre y muchísimo más Felíz (sin ninguna Octavia de Cadiz lamentando mucho, para quien entienda) , y por si fuera poco, ya conocí Paris. Empiezo a escribir de nuevo y lo hago verdaderamente, pues ayer me pregunté: "Necesito escribir?" y la respuesta fue un sonoro "Sí".
Así empiezo este nuevo capítulo del techo (denominado así por una prima a quien adoro).Mi techo, que nunca se negará a las críticas constructivas y destructivas de ustedes: mis valientes y amados ( un poco morbosos-jejeje) lectores.
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