domingo, 29 de julio de 2012

Barbara sin tilde

Me anclaste una madrugada a los parpados.
Me dejaste, con el perdón de los boleros,
muriendito con las estrellas.

Me embebo con tu palabra tan "Frida"
y tu letra de pantalón;
y he de confesarme pálido
ante tu todo consumado.

Haciendo alarde de artes
no muy floridas,
te escribo este verso a lo Sabino,
para extirpar por fin
las verrugas que mencionaste.

Tu opinión, perdón reitero,
es el dardo primero y más certero.
El único en timbrar los estribos
y enloquecer los ojos.

Moviendo la cola, me despido;
Andrea tan del alma leve:
Me aceptas un café?
Barbará tan del alma hermosa:
Me llamo Luis,
perdón la imprudencia.

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