Ay Ninha!
La distancia...
Me faltas y parece que la tierra vendiera su color.
La palmera que enarbolaba su verde y su ritmo
parece derrotarse sin negarse al viento.
Ay ninha!
Me faltas...
Que tonto fui diluyendome en la noche.
Amarrando los ojos al inmenso mar.
Durmiendo a la hora de dormir.
Que tonto,
dejar suspensiva la noche de tu calma.
Que tonto.
Ay ninha!
Si te fueses...
Si te fueses enfermarian las palabras
no se, tal vez de pena,
o quien sabe si de espanto
(de pasado)
Ay ninha!
Que diran tus ojos de mi en este instante:
- Pobre poeta idiota que no sabe mesurarse.
..O querran mirarme
pintando tus flores.
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