Hace mucho
tiempo que la habitación necesita un sillón Voltaire.
Cuando
revienta el autobús
y todo lo demás
en la puerta de la casa,
hay un
espacio incompleto
que incomoda
y encalambra la espalda.
Pido un sillón
Voltaire:
Quitarse la
calle de encima,
los restos
de pollo, los huecos
las
heridas,
los huecos más
profundos
(la
mascarada)
No se trata
de una cuestión de pantuflas.
Se trata de
completar algunos cuadernos
y ver hasta
dónde viaja este poema.
Sí, pido un
sillón Voltaire
(Cómo estará
Martin Romaña?)
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