jueves, 30 de agosto de 2012

La espalda


Hace mucho tiempo que la habitación necesita un sillón Voltaire.

Cuando revienta el autobús
y todo lo demás en la puerta de la casa,
hay un espacio incompleto
que incomoda y encalambra la espalda.

Pido un sillón Voltaire:
Quitarse la calle de encima,
los restos de pollo, los huecos
las heridas,
los huecos más profundos
(la mascarada)  

No se trata de una cuestión de pantuflas.
Se trata de completar algunos cuadernos
y ver hasta dónde viaja este poema.

Sí, pido un sillón Voltaire
(Cómo estará Martin Romaña?)

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