lunes, 20 de agosto de 2012

El Gato


Rayó  la luna en el pizarrón negro,
y no bailó  para el gato.

Y qué frió hacía en la cornisa.
(Los gatos saben de frío:
de fríos viejos como la ciudad
como los basureros 
y los zapatos del mendigo)

Cansado de las alarmas lloronas,
de las ambulancias que dispersan muertos por las calles,
de las cristalerías lúgubres y olvidadas;
el gato durmió temblando, 
soñando con la luna
(Mañana quién sabe,
podría precipitarse un eclipse )

No hay comentarios:

Publicar un comentario